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13 julio 2016

Las espigas de BOJ (1-2): Tipos de corchos

Uno de los retos que nos plateamos en BOJ desde hace mucho tiempo es crear una espiga para nuestros modelos de sacacorchos capaz de extraer los corchos de todas las botellas. Ante la variedad de clases de corchos que se utilizan en el embotellado de vino, una de las preguntas más típicas que nos hacen nuestros clientes es, ¿puede nuestra espiga extraer todos los tipos de corchos?, o si ¿los sacacorchos BOJ pueden abrir los corchos sintéticos tambique existen en el mercdo asi como n en BOJ desde hace mucho tiempo es crear una espiga en nuestros sacacorchos capad de extraer én?

Así que después de reunirnos con nuestros dpto. de i+D+I dentro de la empresa y trasmitirnos sus conocimientos y experiencias, además de distintos estudios que BOJ ha realizado en los últimos años sobre este tema, en especial a la hora de plantear mejoras en el nuevo sacacorchos de pared, modelo 110, se nos ocurrió que podíamos a la vez de informar respecto de los tipos de corchos que existen en el mercado, aportar nuestro punto de vista a la hora de crear una espiga universal con la que satisfacer todas las variantes del mercado. 

Para facilitar la investigación, en el sector del vino, del que BOJ sabe bastante, clasificamos los corchos en dos grupos principales, naturales y sintéticos.

Corchos naturales

Como parece obvio los corchos naturales están hechos de corcho, esto es, de la corteza del alcornoque. Hoy en día entorno al 80% de las botellas tienen este tipo de tapones.

Como datos extra podemos decir que los Alcornoques y su producción para la elaboración de corchos están situados en el Mediterráneo, con Portugal siendo el mayor producto con alrededor del 50% de la cuota del mercado, y España el segundo mayor productor con entorno al 25% de la cuota mundial.

Dentro de los corchos Naturales se podría hacer otra clasificación que también recoge vinopack.com:

  • Naturales, aquellos que son 100% corteza de alcornoque.
  • Multipieza, aquellos formados por pedazos de corchos naturales unidos por adhesivos aprobados para usos alimenticios.
  • Colmatados, aquellos que tienen los poros rellenos con polvo de corcho para evitar el paso del oxígeno.
  • Técnicos, aquellos que tienen un cuerpo central de aglomerado y en la parte superior e inferior discos de corcho natural. (Estos a su vez pueden ser 1+1, cuando tienen un disco en cada extremo, o 2+2, si tienen dos)
  • Aglomerados, aquellos hechos de aglomerado de corteza de alcornoque.
  • Pro Cork, aquellos corchos naturales a lo que se les ponen hasta 5 capas de polímeros para eliminar entre otras cosas el problema del TCA. 

Para los vinos que se almacenen un largo tiempo de momento solo son aptos los corchos naturales, dado que son los únicos que permiten la micro-oxigenación. Mientras que estos tienen el problema del TCA, una molécula aromática que puede surgir en la corteza de los alcornoques y que en caso de tenerla el corcho pasa al vino, contaminándolo con un aroma desagradable. Se calcula que entre 8 y 10 botellas de cada 100 que usan corcho natural estarán perjudicada por el TCA en distintos grados. Para impedir el problema del TCA se crearon los corchos sintéticos. 

Corchos sintéticos

Cómo hemos dicho los corchos sintéticos surgieron como alternativa a los naturales entre otras cuestiones, como las económicas, para evitar el TCA.

Los corchos sintéticos se han hecho tanto por extrusión como más recientemente por inyección. Se componen de polímeros y termoplásticos que le aportan elasticidad y estanqueidad. Las botellas con estos tapones pueden guardarse en vertical precisamente por la estanqueidad.

La composición de los corchos sintéticos depende del fabricante, que guarda celosamente sus "recetas". Todos ellos deben cumplir las normativas sanitarias y las exigencias de los bodegueros, que les piden que no aporten ningún sabor ni textura al vino, pero el hecho de que cada productor sea un mundo hace que la densidad, elasticidad y consistencia de los corchos sintéticos varíe de fabricante a fabricante.

Pero no sólo los corchos influyen a la hora de desarrollar un buen sacacorchos y una buena espiga. En un próximo artículo del blog de ByBOJ.com, explicaremos cual es ese segundo factor clave que nuestro departamento de i+D+I de BOJ tiene en cuenta en sus investigaciones: El método de inserción del tapón y la presión con la que se queda el corcho ajustado en la boca de la botella.